Castelli

Francisco Echarren: “el intendente que no quiere hacer viviendas encuentra excusas para no hacerlas”

Castelli y su política de viviendas.

En la zona muchos Intendentes construyen y entregan viviendas sociales, uno de ellos es el de Castelli, Francisco Echarren, con quien hablamos para conocer cómo lo ha realizado y planes a futuro.

El vecino Jefe Comunal decía que desde que fue Concejal veía que había un déficit habitacional que no solo impactaba en la economía sino en el orgullo de esas familias. “Sabemos que tener la casa propia significa tener menos gastos fijos que implican el alquiler por ejemplo, y cuando una familia es propietaria se siente más importante, tiene otro sentido de la ciudadanía. Veíamos eso y sabíamos que era un tema a resolver” indicó.

¿Qué hizo al asumir como Intendente?
Nos comprometimos, asumimos el compromiso de hacer 200 viviendas. Recuerdo que decía “si no puedo hacer 200 viviendas en 4 años, me tengo que dedicar a otra cosa porque fracasé”. No solo hicimos esas 200 viviendas sino que en los primeros años hicimos más de 300. Después continuamos con otros programas y a lo largo de este año vamos a comenzar 350 viviendas nuevas. La verdad que hoy Castelli debe ser, per capita, uno de los municipios que más viviendas ha construido de la República Argentina. A su vez hicimos un banco de tierras, porque veíamos que había mucho abuso en el precio de los lotes. Un lote era prácticamente imposible para una familia. Hicimos un programa permitiéndoles a los vecinos acceder a un lote por menos de la mitad del valor que tiene hoy el lote en el mercado. Así comenzamos, seguimos y vamos a seguir. Cuando hay voluntad política y un intendente tiene la vocación de hacer viviendas, nada que se lo impide.

¿Qué se necesita para avanzar con esa política de viviendas?
Primero tiene que ver con una decisión política. Fundamentalmente. El intendente que quiere hacer viviendas encuentra la forma y las hace; y el intendente que no quiere hacer viviendas también encuentra las excusas para no hacerlas. Es así de claro. Cuando un intendente tiene la voluntad política, que es lo principal y fundamental para hacer viviendas, tiene que buscar la forma más inteligente de hacer la mayor cantidad de viviendas posibles. Nosotros encontramos una forma, que fue segmentar la demanda.

¿De qué manera?
Veíamos que no todos los que se anotaban en una vivienda social tenían la misma situación económica, que había algunas familias que podían hacer un aporte económico. Que era insignificante en cuanto al valor total de la vivienda pero que al Municipio le servía para gastar menos recursos. Así comenzamos el primer barrio, “Barrio 17 de octubre, y en ese momento les pedíamos 40 mil pesos a las familias para comenzar la obra. Y hoy esas familias están pagando 1.300 pesos de cuota teniendo su casa propia, con dos habitaciones y todos los servicios. También en la segmentación de la demanda tenemos la gente que lamentablemente no puede pagar una cuota. Y ellos también tienen que ser considerados en el marco general de un programa de viviendas de un distrito. Hoy tenemos muchas viviendas hechas con el ProCrear, que fue un esfuerzo compartido: nosotros gestionamos todos los préstamos a través del Banco Hipotecario, y pusimos la tierra. Lo fundamental para pensar en un plan de viviendas, lo primero para comenzar y que es la punta del ovillo o la llave de la puerta, es la tierra. Si un municipio no genera tierra urbana, difícilmente después pueda hacer una casa, porque para construirla hay que tener un terreno. Eso fue lo que hicimos. Pero tiene que ver fundamentalmente con decisión política.

¿Trabajaron en soluciones habitacionales?
Sí, en parte de la segmentación de la demanda que hicimos, nos dimos cuenta de que había muchos jóvenes que se habían hecho una piecita y un baño en el fondo de la casa de los padres y compartían los gastos de los servicios. No queríamos romper la unidad económica familiar porque esas familias comparten gastos, y si sacamos al hijo los padres no pueden pagar los servicios por sí solos, y el hijo en una casa nueva tampoco pueda. Sobre todo en esta situación. Entonces hay que abordar con mucha inteligencia las distintas soluciones habitacionales. Y lo que tiene que tener muy claro el municipio sobre este problema, que no solo les soluciona la cuestión económica a muchas familias – hoy la diferencia entre un alquiler y la cuota de una casa social es prácticamente un sueldo-. Todos los que hemos alquilado y venimos de abajo sabemos que en un alquiler uno siente que está tirando la plata. Tiene que haber primero una decisión política clara y concreta, y segundo inteligencia para darle distintas soluciones a distintos problemas.

¿Ha compartido la experiencia con otros municipios?
Estamos ayudando no solo a concejales e intendentes de la Provincia de Buenos Aires sino también de otras partes del país, de Mendoza, Salta, Jujuy. En definitiva no ayudamos a una persona en particular, ayudamos a un distrito a que pueda empezar a solucionar un tema que afecta a miles y miles de familias que no pueden acceder a la casa propia.


Fuente: Diario Compromiso

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