Verdurazo en la Plaza de Mayo

Protesta de pequeños productores contra la ley de semillas Para visibilizar la crisis del sector y su rechazo a la ley que avanza en el Congreso, productores de verduras y hortalizas montaron una feria y vendieron su cosecha. “El proyecto les entrega el poder de las semillas a las grandes multinacionales”, advirtieron.

Los pequeños productores de verduras y hortalizas hicieron una nueva protesta en la Plaza de Mayo, donde instalaron una gran feria y vendieron su cosecha, todo a diez pesos. Su objetivo fue visibilizar la crisis del sector y advertir sobre el avance en el Congreso de una nueva ley de semillas, sobre la que advierten que llevará a los pequeños productores a depender de las grandes corporaciones extranjeras para sembrar.

La protesta fue protagonizada por los quinteros organizados en la Unión de Trabajadores de la Tierra. El martes pasado el proyecto de ley de semillas obtuvo dictamen de mayoría en el plenario de comisiones de Diputados, por lo que el próximo miércoles el proyecto será llevado al plenario de la Cámara Baja.

“El proyecto les entrega el poder de las semillas a las grandes multinacionales. Esto se traduce en el cobro de regalías y la anulación del derecho al uso propio. Así, el que cultiva un zapallo no podría replantar legalmente sus propias semillas sin pagar algún tipo de regalía”, explicó Nahuel Levaggi, de la UTT. En este sentido, en la organización entienden que la ley de semillas es un “cheque en blanco para que las multinacionales como Bayer Monsanto controlen la agricultura argentina”.

Lucas Tedesco, también de la UTT, agregó que “no sólo se trata de las semillas, sino de la posibilidad de tener productos sanos y precios populares. La diversidad de la región en su producción va a quedar en manos de algunos pocos a los que la gente no les importa nada: sólo trabajan para las corporaciones”.

“La misma ley que te vende la semilla te vende también los químicos para tratarla. El único objetivo de esta ley es aumentar las ganancias de las pocas empresas dueñas del mercado. Se va a perjudicar la alimentación de la población”, apuntó su compañero Franco Seggeso.

Los pequeños productores reclaman además un programa de acceso a la tierra, ya que más del 70 por ciento de las familias alquila las tierras en las que producen y son víctimas de la especulación inmobiliaria; programas para fomentar la producción agroecológica, sin productos químicos; políticas hacia la mujer rural; y que el Gobierno compre directamente, sin intermediarios, para abastecer los comedores escolares, hospitales y otras instituciones públicas.

“Los feriazos demuestran quiénes somos los que producimos alimentos para el pueblo. Estamos en crisis pero parecemos invisibles para las políticas nacionales, a pesar de que representamos a más de 150 mil familias”, añadió Levaggi.

Los productores enumeraron los factores que golpearon a la agricultura familiar este año. Por un lado, la devaluación y los tarifazos, ya que la mayoría de los insumos del sector se fijan en dólares. “El Gobierno eliminó el Monotributo Social Agropecuario, la única herramienta que facilitaba la jubilación, el acceso a la salud y la posibilidad de facturar a los pequeños productores”.

Otro aspecto al que apunta este tipo de protesta es la situación de abuso que sufren los productores en la cadena de comercialización de sus verduras, ya que incluso vendiendo los productos a diez pesos el kilo obtienen una ganancia.

En los últimos dos meses, la UTT organizó más de cien feriazos en más de 80 plazas de todo el país, donde se vendieron más de 500 mil kilos de productos. Según los cálculos de los pequeños productores, más de 150 mil personas accedieron en estas protestas a verduras recién cosechadas.

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